
El hogar está atrás
El mundo, por delante
hay muchos caminos que andar
a través de las sombras,
al borde de la noche
hasta que las estrellas brillen plenas,
niebla y penumbra
nube y sombra
todo desaparecerá
todo desaparecerá…
Por mis ojos pasa mi vida
se me nubla la vista
con sombras y penumbras.
Siento el temor en mi cuerpo
y alma. Siento miedo y un
poco de nervios por mi partida
a otra galaxia.
Una galaxia hermosa y desconocida
que nunca antes en mi vida
había visto. Es algo tan hermoso
lo que siento…
De una sombra negra como el
vacío, veo una luz, una luz que
es radiante como la mañana y
solas me corren las lágrimas de
tanta emoción al ver a todos
mis antepasados,
saludando, diciéndome hola pero
sin que yo escuche.
Me siento sola
como si hubiera una
multitud de greda
Y yo… y yo…
La única persona en
vida dentro de esa multitud.
Cierro los ojos
no siento los latidos
de mi corazón.
No siento mi cuerpo, lo único que
siento mi pura vida
al más allá.
Este poema está dedicado a mi Tatita, con mucho amor.